More servicesWindows Live
HomeHotmailSpacesOneCare
 
MSN
Sign in
 
 
Spaces home  Jaime en LondresPhotosProfileFriendsMore Tools Explore the Spaces community

¡Hola!

Como mucha gente entra en mi blog, me gustaría que algún visitante me dejase algún comentario, el tuyo, por ejemplo.

¡¡No te olvides de escribir algo!!

  • View space
    March 02 1:21 PM
    Hola Buenas tardes, he visto en tu blog que no podias cobrar un cheque del banco natwest, al final pudiste, como en españa?? esq yo tengo un cheque del año pasado y me quieren cobrar un monton. Y ya no se como hacerlo me podrias informar. Gracias
  • View space
    Elena
    February 27 7:47 PM
    Como es eso de que dejas de escribir en tu blog!!! Ya se que es la primera vez que escribo, pero espero que no la ultima. Ademas, ahora que estamos Pablo y yo fuera nos teneis que seguir contando vuestras andanzas por los madriles. Yo espero dentro de poco empezar a colgar fotos de las irlandas en mi blog, y a escribir algo tambien, aunque me de pereza.

    A ver cuando venis a vernos! Esperamos vuestra visita!


  • View space
    Nike
    February 03 6:47 PM
    Jaimillo,
    Yo no podía dejar tu blog sin un comentario,
    como tu bien has escrito... estos han sido unos meses maravillosos!!!
    Gracias a ti por todo, te voy a echar muchisimo de menos...
    Nos vemos pronto en nuestro Madrid,
     
    Te quiero
     
    Nike
  • View space
    Carlos
    February 03 2:15 PM
    Hola gran cajuna!!!
    Bueno, dentro de nada estás ya aquí... y Lady Picón.
    Avisame en cuanto lleges y quedamos para tomar algo.
    Un saludo... y ni se te ocurra cerrar el blog.
    Bye!
  • View space
    (sin nombre)
    October 19 9:09 PM
    Hola, es la primera vez que me meto en tu blog y me parece estupendo. Eres como una estrella de cine. Joé, acabo de cumplir los 30 y parece que te está hablando una de tus abuelas, Jaime. Eso diría tu hermana Marta. Es gracioso que se puedan ver antes tus fotos por internet antes que en vivo. Las cosas de la distancia. Me ha gustado tu último comentario sobre los itinerarios turísticos de Londres. La próxima vez tienes que diseñar alguno para los que ya hemos estado alguna vez y nos sabemos lo típico pero nos gustaría el recorrido de la pinta y Camden Town! (en idioma de C/Stgo Compostela). Recuerdo a Ms. Picón. Un abrazo

Jaime en Londres

View space
Jose
View space
Nike
View space
Pablo

February 02

Me temo que despedida y cierre

Hola a tod@s.
 
Esta entrada va a ser extraña en mi bitácora. Va  a ser extraña porque muy probablemente sea la última. Sí, todo tiene un fin, y el de mi relación con Londres parece que ha alcanzado el suyo. Mañana vuelo a Madrid, y esta vez sólo tengo billete de ida. Me vuelvo.
 
La verdad es que este momento es algo triste. Ha sido el año más intenso, más interesante y más vivido de mi vida. Lo que iban a ser cinco meses y pico de aventura rápida en solitario, se convirtieron primero en 3 de soledad más 3 de grata compañía, posteriormente aumentaron con otros 3 de gran felicidad, que luego acabaron por extenderse hasta Navidad, y ahora ya acumulo 11 meses en Londres. Es curioso, el jueves día 31 de Enero fue mi último día de trabajo en Londres, y justo ese día se cumplió un año desde que envié mi currículo a Foster. Supongo que se cierra un círculo, un ciclo, y es hora de volver. Ha sido un año genial, he viajado, he aprendido a vivir sólo, acompañado, a sacarme las castañas del fuego, a pensar y pelearme en otro idioma. He conocido a gente de los cinco continentes, he aprendido a comer con palillos y me han contado lo bonito que es el amanecer en Sydney y lo frío que es el invierno en Ottawa. Me he sentado a la mesa con un libanés, un serbio, un japonés, una colombiana y hemos compartido momentos inolvidables. Este año he hecho un máster (o maestría, como se dice en Sudamérica y como deberíamos decir en España) en la vida y en el mundo, y recomiendo a todos que se lancen a vivir una experiencia como ésta. Ha sido inigualable.
 
Pero lo mejor de todo este año, 8 meses en este caso, ha sido vivir con Nike. Ha sido una sorpresa (a medias) ver lo bien que nos hemos soportado, lo bien que nos complementamos y lo felices que hemos sido juntos los dos. Muchas gracias por todo, Pic. Ha sido maravilloso. Como decían en Casablanca, este es el principio de una larga amistad. ¡Y lo que surja! Sólo siento dejarte ahora aquí un mes y medio más, pero las cosas han surgido así y los dos sabemos que va a merecer la pena  ¡Nuestro P.A.M. lo merece!
 
Y qué decir del trabajo, de la oficina. He disfrutado muchísimo trabajando en Foster Londres. Ha sido una experiencia inigualable. Sólo espero que ahora, que parece que voy a seguir el proyecto desde Madrid las cosas sigan como hasta ahora, o incluso mejor. Sólo una pequeña decepción: Lord Foster es un auténtico genio, ¡pero me lo esperaba mucho más alto!
 
Poco más después de todo. Dar las gracias a todo el mundo. Gracias a la gente de que he conocido aquí por haberme acogido tan bien, y haberme hecho pasar un tiempo genial. Gracias a Elena por acogerme en su casa cuando llegué, porque sin ella nada de esto hubiera sido posible. Gracias a mi familia y amigos, por esperarme en Madrid. Y muchas gracias a Nadine, porque me ha cambiado la vida personal y profesionalmente hablando. Y sobre todo, y por encima de todo gracias a Nike. No tengo palabras de agradecimiento suficientes para tí.
 
Lo dicho señores, ha sido un placer. Me llevo muchas cosas de Londres que espero sea capaz de conservar en Madrid. Y como este blog se llama "Jaime en Londres", o bien cambio el título del blog, o mucho me temo que estas son las últimas palabras que escribo en él. En cualquier caso, espero que te haya gustado leerlo tanto como a mí escribirlo. Nos vemos en los madriles.
 
THE END
November 04

Cruzar el charco (sin pisarlo)

Hola a tod@s:

 

Aquí estoy de nuevo, aunque otra vez ha pasado un mes desde la última vez que escribí algo en mi bitácora. En fin, qué le vamos a hacer, ya dije que nunca he sido muy constante en este tipo de cosas, y alegaré en mi favor que mi vida en este último mes no ha tenido ningún acontecimiento extraordinario que reseñar, la vida en Londres sigue en esta rutina extraña pero que a la vez es tan entretenida.

 

Las cosas por aquí siguen como siempre. En la oficina mucho curro, pero me gusta lo que hago, pero tengo bastante responsabilidad y muchas cosas que hacer, que unido a la poca ayuda que recibo, hace que a veces me estrese un poco. No obstante, estoy aprendiendo mucho, así que bienvenido sea. Lo más digno de reseñar es que Nike y yo hemos decidido quedarnos en Londres hasta Navidad, entonces volveremos a casa como El Almendro para no volver más. O al menos esa es la idea.

 

Pero el motivo por el que hoy me he decidido a escribir es porque la semana pasada estuve en Nueva York. Bueno, y porque Nike me está todo el día diciendo que escriba algo, que todo hay que decirlo. Como decía, me fui a Nueva York. Fue gracioso, es divertido quedar con tus padres en un aeropuerto en otro continente, ellos volaron desde Madrid y yo desde Londres, así que coincidimos allí. Una pena que mi hermana Marta no pudiese venir, pero la vida laboral la ha atrapado de lleno y no pudo escaparse.

 

El caso es que allí estábamos, por primera vez en Nueva York dispuestos a patearnos la ciudad que todo el mundo considera la capital del mundo, y que toda la gente que la visita dice que es increíble. Y en el mismo momento en que dejamos las maletas en la habitación del hotel, nos tiramos a la calle, aunque eran las 5 de la mañana para nosotros, 9 de la noche neoyorquina. Y bueno, descubrimos en primer lugar lo más bonito de la ciudad: la iluminación nocturna. Times Square por la noche es algo espectacular, llamativo, el templo del consumismo, y sobre todo un lugar extraño, sin espacio de plaza ni donde pararse. Pero único.

 

Al día siguiente nos dedicamos a ver el Lower Manhattan: City Hall, Wall Street, Zona Cero, etc. Uno advierte desde el primer momento que la ciudad, más que rica por la mezcla de gente y estilos, es interesante por caótica. El caos lo domina todo. Y uno, desde el primer momento, tiene la sensación de que todo eso que está viendo físicamente delante de sí mismo ya lo conoce, porque lo has visto tantas veces en las películas que es como si formase parte de tu vida diaria. Recorrer la ciudad es sólo un itinerario que hila escenarios. Sin embargo, a mí me empezaron a chirriar algunas cosas. En la pantalla todo parece más bonito, más imponente. Por ejemplo, el edificio de la bolsa es una esquina en la estrecha Wall Street, en un lateral de un edificio tipo torre que no sabía cómo unirse al edificio contiguo, por lo que se sacó de la manga la fachada neoclásica que hoy todos conocemos y que en realidad está como descolocada en una esquina. Luego impresionan otras cosas, como al Zona Cero. En lo que antes fue la Torre Sur, todavía siguen demoliendo sótanos. Llama la atención el agujero, y ver cómo todas las fachadas de los edificios de alrededor son nuevas, brillan todavía, todo debió quedar destrozado. Luego cogimos un ferry  a Staten Island, y pasamos junto a la estatua de la libertad. Y la verdad, me pareció enana. A lo mejor es que tenía la idea de la peli de los cazafantasmas, donde era más alta que los rascacielos, pero es que me pareció una migaja en mitad del mar. En fin, un poco extraño. Desde el ferry también se puede ver el skyline de Manhattan, y yo, sin haber visto Nueva York con las Torres Gemelas, creo que faltaban. En todo el caos de pésima arquitectura (múltiples malas copias del Seagram por doquier), falta un edificio elegante que emerja del caos y ordene la vista, dejando abajo una masa de edificios insípidos.

Nuestra ruta continuó por Chinatown, Little Italy y parte del SOHO. Es curioso ver como todos son el mismo barrio pero personalizado. Yo en Chinatown me esperaba encontrar con arquitectura de estilo chino, pero no, es el mismo edificio de ladrillo que uno puede ver en el resto de la ciudad pero con millones de chinos por las calles y cientos de carteles escritos en su lengua. Pero es también el mismo espacio urbano, con calles quizá un poco más estrechas. Por cierto, poca imaginación la del chino, todos falsifican exactamente los mismos bolsos.  Little Italy es lo mismo, pero lleno de personajes italianos que te intentan atraer a los múltiples restaurantes que copan los bajos de todas las calles.

 

Como la lluvia nos acompañó durante un día entero, decidimos ir al MOMA. Y bueno, fue la gran sorpresa de Nueva York. Es el museo perfecto: una riqueza de espacios, de manejo de luz, de diagonales, de espacios donde orientarte… absolutamente increíble. Y bueno, los mejores cuadros de arte moderno que el dólar puede comprar. Inigualable.

El día museístico continuó en el Metropolitan. Si el MOMA me encantó, éste me decepcionó: un museo desorganizado, con cosas que el poder adquisitivo americano ha ido acumulando a lo largo de los últimos años, incluyendo, entre otras cosas, la reja del coro de la Catedral de Valladolid. Y de nuevo se ve que el dinero lo domina todo: tan rica es la colección de piezas de arte griego y romano como pobre es la colección de pintura. Si no llega a ser por una exposición de Rembrandt basada en múltiples cuadros prestados de museos europeos, la colección permanente del Metropolitan deja mucho que desear: pinturas de tercera fila completamente desconocidas de Botticelli, Goya o Raphael que son los que circulan por las subastas de arte. Claro, nadie vende las Meninas ni la Gioconda, así que allí los millones de dólares a tocateja no valen para nada.

 

Otro de los símbolos de Nueva York que visitamos fue la sede de las Naciones Unidas. Y bueno, sinceramente me decepcionó mucho. En primer lugar, porque está en un borde desconectado de la ciudad gracias a unas tremendas medidas de seguridad. Y en segundo lugar, porque uno ve en la valla como doscientos mástiles que se suponen están destinados a portar las banderas de todos los países miembros y que sin embargo están vacíos dejando una imagen cutre y tétrica. Y por último, y sobre todo, porque uno tiene la imagen de la ONU como un gran arco del que, en un extremo, brota un rascacielos. Pues hete aquí que son dos volúmenes distintos muy separados, y que sólo desde una esquina se puede ver la perspectiva que aparece en todos los telediarios. Quizá fallo mío por no conocer el proyecto de los libros, pero me decepcionó.  Menos mal que a un paso estaba el edificio Chrysler, un rascacielos con un remate precioso que sin embargo no tiene nada que ver con el cuerpo de la torre. Pero precioso en cualquier caso.

 

Una de las mejores experiencias que uno puede ver en Nueva York es cruzar el puente de Brooklyn por la noche: es espectacular ver el arco de rascacielos que vibran dando un espectáculo inigualable. Y el puente es algo llamativo, con esos arcos de piedra inmensos con los cables de acero haciendo una malla extraña.

 

Para completar la visita a Nueva York, visitamos los otros dos mitos que nos quedaban: Central Park y el Empire State. El primero es sencillamente el parque más bonito que he visto en mi vida. Por la espectacularidad de la fachada de la ciudad al parque, por el juego precioso de topografía y pasos a distintos niveles, por el uso de los lagos y las rocas… en fin, increíble. El Empire State, ahora el edificio más alto de la ciudad, permite tener unas vistas espectaculares de la ciudad, donde uno entiende muchas cosas y sobre todo confirma el caos global que es esa ciudad, sólo regularizada por el trazado en cuadrícula de las calles. Al lado de un edificio de una planta, está uno de 8 y al otro una torre de doscientos metros. Cada uno correcto a su escala, pero nadie acaba sabiendo cuál es la correcta.

 

Poco más de Nueva York. Que volveré, porque si no, Nike me mata. Que las gangas que todo el mundo espera encontrarse no están por ningún sitio. Y en la electrónica menos, quieren timarte por todos los lados. Y que la gente es la más desagradable que he visto jamás: ni una sonrisa, un gracias, nada. Hasta un negro me quiso sacudir en la calle. Y los vendedores tienen horchata en las venas, pasan como de la mierda.

 

Y la vuelta a Londres fue rara. Aterricé a las 7 de la mañana y a las 2 estaba trabajando. El trabajo me tiene ahora muy liado, y lo que espera. Menos mal que llegó el finde y pude dormir. Lo malo es que esta ciudad me está atrapando en sus costumbres: el sábado me levanté tarde, fuimos a comer a un pub, y cuando me quise dar cuenta lo primero que estaba tomando ese día era una pinta de birra, así que técnicamente estaba desayunando cerveza. Total, que tengo que salir de aquí lo antes posible ¡¡Ya queda menos para el 22 de Diciembre!! El domingo fuimos a Brighton, para rematar la semana turística. Curiosa ciudad, con la playa con las más grandes piedras que he visto jamás. En fin, que mañana vuelve a ser lunes ¡¡Qué alegría!!

 

Besos para ellas, abrazos para ellos.

 

October 09

Ya es otoño en el mundo inglés

Hola a tod@s
 
Bueno, pues me he vuelto a retrasar bastante en mi blog y en general en mi espacio. Un montón de cosas han pasado en este tiempo. He tenido visitas, viajes, lluvias, y sobre todo...¡¡que voy a ser tío!!
 
Empezando por orden. A primeros de Septiembre tuve la visita más esperada. Mi hermana Marta volvió a pisar suelo inglés después de unos meses y vino de visita. Tenía muchas ganas de que viniera y poder enseñarle la ciudad, aunque fuese por vez número tropecientos cincuenta. Pero eso sí, saltándome entrar en museos, he conseguido desarrollar un itinerario que permite ver toda la ciudad sin dejar un rincón en 48 horas frenéticas. Y da para tomarse una pinta que otra y todo. Lo pasamos muy bien, vimos Londres desde una perspectiva distinta: cogimos un barquito por el Támesis. Hombre, no es el Sena, pero es divertido y es original. Recorrido típico esta vez Este-Oeste: Tower Bridge, Torre de Londres, City, St Paul, Tate Modern, Millenium Bridge, Covent Garden, Trafalgar, Westminster, Piccadilly, Leicester Square, Barrio Chino, Regent´s, St Jamse´s, Buckingham, Hyde Park, Museos, Harrods y Victoria. Todo eso, ¡¡toma ya!! Y acabando en el London Eye con paso previo por Camden. Y bueno, qué voy a decir de Londres, a mí me sigue encantando, aunque a veces sea taaaaan lenta de recorrer. Pero creo que lo pasamos muy bien, y Marta disfrutó que era lo importante.
 
Al fin de semana siguiente tuvimos otra visita. Padres y tías de Nike. Y bueno, esta vez se quedaban más tiempo así que pudimos hacerlo todo más relajado y ver más cosas, como por ejemplo Greenwich, que estaba precioso. Y Oxford, que justo comenzaba el curso... unos muy buenos días, la verdad.
 
Las siguientes semanas fueron más tranquilas en cuanto a ocio, pero bien agitadas en la oficina. Me he comido tooodos los detalles constructivos de la fachada del proyecto. Y creedme que no es precisamente sencillo, y sobre todo, que no es que haya tenido demasiada ayuda. He aprendido mucho, pero ha sido una paliza. Y seguimos en las mismas, pero qué le vamos a hacer.
 
La semana pasada por fin tocó volver a Madrid. Aproveché para ir a ver la obra, espectacular, y con lo que llovía teñida de denso barro. Pero muy bonita, espectacular en la escala. Y muy interesante conocer la gente de la obra, todo un universo, cada uno más animal que el anterior.
 
El motivo de la visita a Madrid era ir a la boda de Tere y Sergio, primera de una compañera de la Escuela. Algunos dicen que con ésta se prende la mecha, y que luego vendrá toda la traca...Lo pasamos genial, fue una gran alegría ver a toda la gente después de tanto tiempo, ver las sonrisas de felicidad de los novios y estar todos juntos de nuevo. Y aprovechar el fin de semana para ver a toda la familia, amigos, jalarme una de bravas y beber cerveza decente, incluso pasarme por la piscina donde todo el mundo me recibió con gran alegría y preciosas sorpresas... y sobre todo pegarle un abrazo enorme a mi hermano y cuñada ¡Que voy a ser tío en Abril! ¡Qué emoción! No sé si será pecosa y gruñona, o bien ricitos y gruñón, pero me hace mucha ilusión. Como diría mi hermana, ¡¡Yuhu!!
 
Pues poco más, esto es a groso modo el resumen de estos días. Sólo añadir como remate final que ayer tuve una revisión con los jefazos de la oficina, y a última hora, se unió el GRAN JEFE. NF in flesh. Ya puedo decir que he trabajado codo con codo con él. Un privilegio raro, supongo ¡Nos vemos pronto!
 
Besos para ellas, abrazos para ellos.
 
Jaime
 
September 02

El tiempo extra

Hola a tod@s.
 
Pues aquí sigo en Londres, en el tiempo extra porque se suponía que este fin de semana estaría ya de vuelta de mi aventura londinense, pero aquí sigo, dando guerra y con muchas cosas toavía por hacer.
 
Esta semana ha sido corta, el lunes fué aquí fiesta, y esta semana ha sido corta, en tiempo pero no en aconteciemientos. En cuatro días laborables he negociado mi ampliación de contrato arreglando ciertas jugarretas que me hicieron cuando vine, y además tuve una extraña reunión con el que podría ser mi próximo jefe pero que ahora mismo colabora con nosotros como consultor. En fin, que no me he aburrido.
 
Después, este fin de semana ha sido extraño, porque Nike se ha marchado a Madrid porque se casaba un primo suyo. Sí, otro. Y sí, no he ido, porque, ¿a quién se le ocurre casarse un viernes en Aranda de Duero? A mí no me quedaban días de vacaciones, y claro... pues me he quedado de rodríguez, un poco raro después de tanto tiempo. Pero bueno, mañana vuelve, así que ha durado poco.
 
Pues como estaba solo, he aprovechado para hacer algunas cosas que me quedan para completar con todo el utillaje básico del turista. Y en esta ocasión me he ido a ver el cambio de guardia en Buckingham Palace. Y bueno, indescriptible. Para empezar, cientos de personas que han hecho que llegar con unos 20 minutos de adelanto no sirviera para nada y me tuviese que colocar en quinta fila, pero bueno. Y lo que he visto, de verdad es que es para escribir un libro. Primero, 25 pollos con unas casacas rojas de paño gordísimo, adecuado para los 25 humedísimos grados que había hoy en el soleado Londres, se pasean pegando patadas al suelo de manera incesante, con unas botas negras tan gordas que parecen zuecos de madera tipo Heidi. Y qué decir del discreto "tocado" que llevan los pobres guardias reales, uno que iba yendo y viniendo delante de la zona en la que estaba, llevaba el gorro tan escorado que daba risa, estaba tan inclinado que casi le impedía ver. Y en el día de hoy hemos sdo agraciados con la compañía de unos representantes del ejército malayo, que desfilaba conjuntamente con la guardia real inglesa. Y, sinceramente, era cómico ver el tamaño de los malayos al lado de los ingleses con su gorrito. Pues bien, después de pasarse un buen rato, empiezan a patear todos el suelo, momento en el cual, los policías que vigilan desde dentro de la valla del palacio a la gente, se acercan y empiezan a vender unos pin de la policía por dos libras. Es que esto es inglaterra, el país del consumismo donde te cobran por todo y te quieren vender lo que sea en cada esquina, en este caso usando hasta a los policías, ridículo.  Pero la cosa del desfile no acaba ahí, es que luego llega la tropa que releva. Pero es que éstos venían armados con instrumentos musicales, y ni cortos ni perezosos, se plantan delante de los otros, y empiezan a tocar. Pero no tocaron el himno nacional inglés, el God save the Queen, o la marcha real, o lo que sea, no.... se ponen a tocar ¡¡la música de apertura de las pelis de James Bond!! ¡¡Turu tutuuu turuuuuruuu!!  En fin ridículo a todas luces. Pero es que a uno se le ponen los pelos como escarpias al pensar el potencial equivalente a este cambio de guardia en el palacio real de Madrid. Me imagino llegando a los músicos y empezar a sonar el equivalente a 007, que vendría a ser Paquito el Chocolatero. Los pelos como escarpias.
 
Poco más, sólo decir que cuando iba andando por St James´s Park, de camino a la iglesia del Temple (que luego estaba cerrada) me encuentro a un tío paseando por el parque a su mascota. Hasta aquí todo normal si no fuese porque la mascota era una serpiente de dos metros de largo que llevaba enroscada a la espalda. Sin comentarios. Este Londres nunca dejará de sorprenderme. Hasta pronto.
 
Besos para ellas, abrazos para ellos.
 
August 28

Miscelánea

Hola a todos.

 

Aquí estoy de nuevo, tras un largo tiempo, dispuesto a poner al día mi bitácora. Muchas cosas han pasado desde la última vez que escribí, así que voy a intentar resumirlas lo más brevemente posible.

 

Bueno, por un lado lo más importante que me ha pasado es que me fui de vacaciones. Estuve en España, en Santander, con toda la familia. Fue genial volver a estar en casa, sobre todo durante algo más de tiempo que la vez que estuve en Madrid. Fueron 9 días y a uno le da tiempo a sentirse de verdad de vuelta, en casa otra vez. Se hace duro volver después a Londres y seguir con una rutina que en el fondo no es la tuya, pero también es muy interesante.

 

De mi semana en Santander puedo destacar muchas cosas. El maratón gastronómico, un poco de playa, el pasarme 3 días bajo la lluvia cuando en Londres hacía buen tiempo, y sobre todo mucha familia. Hice de todo un poco, sobre todo descansar, y como nota destacada, ir a San Sebastián en uno de esos días lluviosos. No lo conocía, y me encantó, sobre todo el Peine de los Vientos, y para no perder el tono gastronómico de la semana, ¡¡los pintxos ahiba tú!!

 

La vuelta a Londres fue extraña. Mucho trabajo a la vuelta porque el proyecto parece que por fin va a avanzar. Claro, algo tienen que construir porque la obra no se puede parar, así que dejamos de marear la perdiz y ahora no subo del 1:10. Lo más gracioso es que hay un nuevo Partner trabajando con nosotros, se llama Ross. Y aunque sólo miembros de mi familia pueden entender este comentario, cada vez que le veo a él y a mi otro Partner, Toby, es que no puedo aguantarme la risa: “Hola Toooooooby…. Cállate Ros!!

 

En la oficina las cosas van más o menos igual. Ahora estoy renovando mi contrato, no sin ciertos problemas. Los ingleses me la habían metido doblada en mi contrato inicial, y me estoy asegurando al más alto nivel de que me van a compensar. Unos listos, pero una cosa he aprendido: el mito del caballero inglés es como todos los mitos, dicen justo lo contrario de la realidad. Si un inglés te ofrece algo, desconfía, pero si apela a la honorabilidad inglesa, huye. Seguro que tiene el cuchillo preparado para pegarte una puñalada trapera.

 

Se me hace un poco raro escribir este texto, puesto que en principio éste debería de ser el último de la bitácora, pues este viernes iba a acabar mi aventura londinense. Sin embargo mi idea es quedarme otros 3 meses más, hasta que Nike termine. Todavía me quedan muchas por hacer aquí.

 

Y aunque me quedan muchas cosas por hacer, en Londres no me quedan tantas por ver. Tanto es así que Nike y yo decidimos irnos este pasado fin de semana de viaje a recorrer Cornualles. Y bueno, es uno de los sitios más bonitos que he visto, un paisaje espectacular, unas playas paradisíacas, una costa preciosa… en fin, muy recomendable. Como el lunes fue fiesta, nos alquilamos un coche, y con mucho cuidadito y por la izquierda, nos hemos hecho 1200 km en 3 días. Hemos visto castillos sobre un acantilado donde primero te dicen que nació el rey Arturo aunque dos líneas más abajo te cuentan que va a ser que no, y que a lo mejor en su vida pasó por allí, pero que merece la pena pagar 14 pounds de entrada para ver nada. Hemos visto una especie de Benidorm a lo cutre en un pueblecito pesquero, y unos pueblos maravillosos con playas mucho más profundas que largas, pero en cualquier caso enormes. Estuvimos en el Finisterre de Inglaterra, donde tienen montado un chiringuito digno de las más altas inspiraciones especuladoras de un promotor de pueblo (un sitio donde sólo se ve mar y donde está el barco de Chanquetation subido en tierra). Vimos lugares espectaculares como un teatro excavado en la ladera de una montaña donde el fondo del escenario es el Atlántico, y unos pueblos pesqueros con mucho encanto donde las gaviotas roban el fish and chips de todos los turistas.  Pero sobre todo tengo que destacar un lugar que visitamos y que es espectacular: el Eden Project. Para los no arquitectos será completamente desconocido, pero para los que sepan a qué me refiero, es indescriptible recorrer los invernaderos de Grimshaw. Si bien el acceso es un poco discutible, los espacios de invernadero, cómo se enclavan las burbujas en el terreno, y la topografía interior, son simplemente indescriptibles. No es por dar envidia, pero es un sitio de obligada visita para cualquiera.

 

Sobre el viaje poco más. Sólo decir que a nivel práctico se me ocurren algunas reflexiones:

 

-Que España tiene unas infraestructuras de carreteras 100 veces más modernas que Inglaterra, donde las autopistas pasan de 1 a 2 carriles cada 2 km y donde las carreteras secundarias son como ir en un videojuego de a ver quién mata a quién.

- Que me río yo de eso de que los españoles van como locos. Lo digo por un libro inglés que me estoy leyendo en el que la acción se desarrolla en Madrid, y pone a caer de un  burro a los españoles porque van volaos por las carreteras. Ja!! En Inglaterra un 1% respeta los límites de velocidad. Y los que no los respetan, van mínimo a 150. De locos.

-Que los ingleses se venden como nadie. Fuimos a Stonehenge, y aunque no puedo decir que sea un lugar único, en realidad no tiene demasiado interés más allá del mito. En España tenemos mil monumentos con más encanto, interés, peso e historia que Stonehenge. Pero, ay amigo, nosotros no estamos en la cima del mundo de la mano del imperialismo yanqui.

 

Bueno, eso es todo. Recomiendo un vistazo a las fotos, algunas son buenas (espero). Hasta pronto, espero también.

 

Besos para ellas, abrazos para ellos. 

View more entries
 
Updated 2/2/2008
Updated 2/2/2008
Updated 2/2/2008
Updated 2/2/2008
Updated 11/13/2007
Updated 11/4/2007
Updated 11/4/2007
Updated 11/4/2007
Updated 10/18/2007
Updated 10/9/2007
Updated 10/18/2007